Layer 1 y Layer 2: por qué blockchain necesita más capas
Cuando nació Bitcoin, su objetivo principal no era procesar cientos de miles de pagos por segundo. Era más importante resolver otro problema: cómo transferir valor digital sin un banco u otra autoridad central, garantizando al mismo tiempo que todo el sistema fuera seguro y que fuera imposible gastar el mismo dinero dos veces.
Ethereum amplió más tarde esta idea. El blockchain ya no debía servir solo para transferir valor, sino también para smart contracts, aplicaciones descentralizadas, stablecoins o tokenización.
Sin embargo, con el aumento del número de usuarios surgió un nuevo problema.
¿Qué ocurre cuando demasiadas personas quieren usar el mismo blockchain al mismo tiempo?
La capacidad de la red principal no es ilimitada. Si aumenta el número de transacciones, los usuarios empiezan a competir por el espacio limitado en los bloques, la red puede ralentizarse y las comisiones suben.
Es precisamente aquí donde surge la necesidad de repartir el trabajo entre varias capas.
Layer 1 forma la base segura. Layer 2 ayuda a esa base a soportar más tráfico.
Qué es Layer 1
Layer 1 es el propio blockchain base sobre el que se sostiene todo el sistema. Bitcoin, Ethereum, Solana o Avalanche son ejemplos de redes Layer 1 independientes, ya que cada una tiene sus propias reglas, su propio método de validación de transacciones y su propio mecanismo de consenso.
La tarea de Layer 1 es garantizar que la red se ponga de acuerdo sobre qué transacciones son válidas, en qué orden se produjeron y cuál es el estado actual del blockchain. Al mismo tiempo, conserva el historial de transacciones y forma la base de seguridad para las aplicaciones y otras capas que puedan construirse sobre ella.
Cada blockchain utiliza mecanismos distintos. Bitcoin usa Proof of Work, mientras que Ethereum funciona hoy con Proof of Stake. La solución técnica varía, pero el rol básico es el mismo: Layer 1 es la capa principal sobre la que se apoyan la seguridad y la confianza de toda la red.
Por qué no simplemente aceleramos Layer 1
A primera vista parece existir una solución sencilla.
Si el blockchain no da abasto, ¿por qué no agrandar los bloques, aumentar el rendimiento o acortar el tiempo entre bloques?
Técnicamente es posible.
El problema es que un blockchain no es una base de datos convencional de una sola empresa.
Su sentido es que pueda ser verificado por un gran número de participantes independientes. Si aumentamos drásticamente los requisitos de hardware, conexión a internet o espacio en disco, el número de personas capaces de operar su propio nodo puede empezar a disminuir.
La red sería más rápida, pero al mismo tiempo podría volverse más centralizada.
Este problema suele denominarse el trilema de blockchain.
El blockchain intenta combinar simultáneamente:
- – seguridad,
- – descentralización,
- – escalabilidad.
En la práctica, entre estos tres elementos surgen compromisos.
Bitcoin y Ethereum han puesto históricamente mucho énfasis en la seguridad y la descentralización. Si además deben atender a muchos más usuarios, es necesario buscar una forma de trasladar parte del trabajo a otro lugar.
Y aquí es donde entra Layer 2.
Qué es Layer 2
Layer 2 es una solución construida sobre el blockchain principal que intenta asumir parte de las transacciones o los cálculos.
Sin embargo, esto no significa simplemente «otro blockchain más rápido».
Lo importante es que Layer 2 utiliza de alguna manera la red base que tiene debajo como capa de seguridad o de liquidación.
Podemos imaginarlo como un sistema contable.
Layer 1 es el libro contable principal, donde el estado final debe ser lo más fiable posible.
Layer 2 funciona como una capa operativa más rápida, que procesa un gran número de operaciones individuales y posteriormente envía a Layer 1 solo el resultado o la prueba necesarios.
De este modo se puede aumentar considerablemente el número de transacciones y reducir su coste, sin que el blockchain base tenga que procesar él mismo cada operación individual.

Bitcoin y Lightning Network
Bitcoin muestra bien por qué tienen sentido otras capas. Su red base está diseñada de forma conservadora, un bloque se genera en promedio aproximadamente cada diez minutos y la capacidad es limitada. Esto es una ventaja para la seguridad y la descentralización, pero una limitación para un gran volumen de pagos cotidianos.
Una de las soluciones es Lightning Network, una red de pagos construida sobre Bitcoin. Su idea principal es sencilla: no todos los pagos individuales tienen que registrarse de inmediato en el blockchain principal. Los usuarios pueden abrir un canal de pago en el que se transfieren valor entre sí repetidamente, y solo el estado final se liquida posteriormente en Bitcoin.
El principio puede compararse con una cuenta abierta en un restaurante. Durante la noche no hace falta pagar cada pedido por separado; los distintos artículos se van anotando y al final se salda el importe resultante. Lightning permite así pagos en bitcoin más rápidos y baratos, sin que cada uno de ellos sobrecargue de inmediato la red principal.
No necesito tener un canal con todo el mundo
La red Lightning Network no se limita únicamente a la conexión directa entre dos personas. Los distintos canales de pago están interconectados formando una red más amplia, de modo que un pago puede pasar a través de varios participantes intermedios hasta llegar al destinatario, con quien el remitente no tiene ningún canal directo.
Gracias a esto, Lightning puede funcionar como una auténtica red de pagos, y no solo como un conjunto de conexiones aisladas entre pares de usuarios. El resultado son pagos en bitcoin rápidos y con comisiones bajas, sin que cada transacción individual tenga que registrarse de inmediato en el blockchain principal de Bitcoin.
También es importante que Lightning utiliza directamente Bitcoin, no un nuevo token. Por tanto, no intenta sustituir a Bitcoin, sino ampliar sus posibilidades para pagos más rápidos y frecuentes.
Lightning no está exento de compromisos
Tampoco Lightning es una solución perfecta.
Los canales de pago necesitan suficiente liquidez. Si queremos enviar una cantidad mayor, debe haber suficiente BTC disponible en el camino entre los distintos nodos.
Operar un nodo Lightning propio y gestionar los canales tampoco es del todo sencillo para un principiante.
Por eso surgen aplicaciones y monederos que ocultan la complejidad técnica.
Pero esto vuelve a traer consigo un conocido compromiso.
Cuanto más sencillo quiere el usuario que sea el servicio, con más frecuencia delega parte de la responsabilidad técnica en el proveedor.
Ethereum y Layer 2
Ethereum enfrenta un problema similar al de Bitcoin, pero con un tipo de tráfico mucho más amplio. En su red principal no solo se producen transferencias de ETH, sino también transacciones de exchanges descentralizados, stablecoins, protocolos de préstamo, NFT y otras aplicaciones basadas en smart contracts.
Todas estas operaciones compiten por la capacidad limitada de Ethereum Mainnet. Cuando la red está más congestionada, aumenta el precio del espacio transaccional y con él las comisiones, es decir, el gas. Por eso la escalabilidad se ha convertido en uno de los principales temas del desarrollo posterior de Ethereum.
Hoy en día desempeñan un papel importante las soluciones Layer 2, sobre todo los llamados rollups, que trasladan una gran parte de las transacciones fuera de la red principal y utilizan Ethereum como base de seguridad y liquidación.
Qué son los rollups
Los rollups son soluciones Layer 2 que procesan un gran volumen de transacciones fuera de la red principal de Ethereum y posteriormente las agrupan en un solo paquete. Así, en Ethereum Mainnet no es necesario registrar cada operación por separado, sino únicamente los datos necesarios, el resultado o una prueba criptográfica.
Gracias a esto, Layer 2 puede procesar cientos o miles de transacciones de forma más eficiente y repartir el coste de su registro final entre varios usuarios. El resultado son transacciones más rápidas y, por lo general, más baratas.
Ethereum sigue siendo la base de seguridad y liquidación. El rollup, por tanto, no sustituye a la red principal, sino que intenta aprovechar su capacidad de forma más eficiente.
Ejemplos de Layer 2 de Ethereum
La teoría de Layer 2 puede parecer abstracta, pero en la práctica se trata de redes con las que los usuarios se encuentran habitualmente. Entre las Layer 2 de Ethereum más conocidas se encuentran, por ejemplo, Arbitrum, Optimism o Base.
Para un usuario común pueden parecer, a primera vista, blockchains independientes. Tienen sus propias aplicaciones, exchanges descentralizados, monederos y entorno transaccional. La diferencia fundamental, sin embargo, es que su arquitectura utiliza Ethereum como capa base para la liquidación, la disponibilidad de datos o la verificación de resultados, según el tipo concreto de solución.
Las distintas Layer 2 pueden diferir técnicamente de forma considerable. Se diferencian, por ejemplo, en la forma en que confirman la validez de las transacciones, en la rapidez con la que se pueden devolver los fondos a Ethereum Mainnet o en el grado en que algunas partes de su funcionamiento están centralizadas. Por eso no conviene considerar todas las Layer 2 como una misma tecnología solo porque compartan un mismo objetivo: aumentar la capacidad de Ethereum y reducir el coste de su uso.

Optimistic rollups y ZK-rollups
Existen dos enfoques principales para los rollups.
Optimistic rollups
El Optimistic rollup parte de la premisa de que el resultado enviado es correcto, a menos que alguien demuestre lo contrario.
Es, por tanto, «optimista».
Si alguien detecta un cálculo erróneo o fraudulento, puede impugnarlo durante un periodo determinado.
Este modelo permite procesar de forma eficiente un gran volumen de transacciones, pero puede implicar un tiempo más largo en la transferencia directa de fondos de vuelta a Ethereum Mainnet.
ZK-rollups
Los ZK-rollups utilizan un método de verificación distinto al de los optimistic rollups. Junto con el resultado de las transacciones, generan también una prueba criptográfica que confirma que el cálculo se realizó correctamente. De este modo, Ethereum no necesita volver a ejecutar todas las operaciones, sino únicamente verificar la prueba presentada.
La diferencia puede resumirse de forma simplificada así: el optimistic rollup dice «Supongamos que el resultado es correcto, a menos que alguien demuestre lo contrario». El ZK-rollup, en cambio, dice «Aquí está el resultado, junto con la prueba de que se calculó correctamente».
Ninguno de los dos enfoques es automáticamente mejor. Ambos resuelven el mismo problema de manera distinta y ofrecen sus propias ventajas, limitaciones y compromisos técnicos.
Layer 2 no es lo mismo que un sidechain
No toda red rápida conectada a Ethereum es automáticamente Layer 2. Un sidechain es un blockchain independiente que tiene sus propios validadores, sus propias reglas y su propio modelo de seguridad.
Puede estar conectado a Ethereum, por ejemplo, a través de un bridge, pero su seguridad no está garantizada directamente por Ethereum Mainnet. Por tanto, si surge un problema en el sidechain, el propio Ethereum puede no ser capaz de solucionarlo.
Una auténtica solución Layer 2, en cambio, utiliza Ethereum como su base de seguridad. La diferencia, por tanto, no está solo en el nombre, sino en la propia arquitectura. Al evaluar una red concreta, conviene plantearse una pregunta sencilla: ¿De dónde obtiene esta red su seguridad?
La diferencia entre las distintas capas se aprecia mejor mediante una comparación directa. La pregunta más importante no es únicamente la velocidad de la red, sino también quién verifica las transacciones y de dónde obtiene su seguridad la solución en cuestión.
Qué es
Layer 1: Blockchain base
Layer 2: Capa construida sobre el blockchain base
Sidechain: Blockchain independiente conectado a otra red
Rol principal
Layer 1: Consenso, seguridad y liquidación final
Layer 2: Mayor capacidad, funcionamiento más rápido y barato
Sidechain: Entorno propio para transacciones más rápidas o especializadas
De dónde obtiene la seguridad
Layer 1: De su propio consenso y validadores / mineros
Layer 2: Aprovecha en distinta medida la seguridad y liquidación de Layer 1
Sidechain: De su propio consenso y sus propios validadores
Principal ventaja
Layer 1: El nivel más alto de seguridad base del ecosistema en cuestión
Layer 2: Comisiones más bajas y mayor capacidad manteniendo el vínculo con Layer 1
Sidechain: Flexibilidad, rendimiento y posibilidad de reglas propias
Principal riesgo
Layer 1: Capacidad limitada, comisiones más altas en momentos de congestión
Layer 2: Smart contracts, bridge, elementos de centralización e implementaciones concretas
Sidechain: Seguridad de su propio consenso y del puente hacia otra red
Ejemplos
Layer 1: Bitcoin, Ethereum, Solana
Layer 2: Lightning Network; Arbitrum, Optimism, Base
Sidechain: Polygon PoS
Layer 2 y sidechain pueden ofrecer al usuario un resultado parecido – transacciones más rápidas y baratas –, pero técnicamente no son lo mismo. Lo decisivo es, sobre todo, si la solución en cuestión se apoya en el Layer 1 base para la liquidación final y la protección de los fondos, o en su propio modelo de seguridad.

Cómo ayuda Ethereum a abaratar Layer 2
El escalado de Ethereum no depende únicamente de las propias redes Layer 2. El propio Ethereum base también va cambiando para poder soportar las demás capas de forma más eficiente y con menores costes.
Uno de los ejemplos concretos fue la actualización Dencun de 2024. Esta introdujo una nueva forma de gestionar los datos para Layer 2 mediante los llamados blobs. Precisamente el almacenamiento y la disponibilidad de datos en Ethereum representan una parte importante de los costes de los rollups, por lo que una gestión más eficiente de estos datos ayudó a abaratar el uso de numerosas redes Layer 2.
Dencun es, por tanto, un buen ejemplo de que Ethereum no intenta escalar únicamente aumentando el número de transacciones directamente en Mainnet. La capa base también se va adaptando a su papel como fundamento seguro y de datos para las capas más rápidas que se construyen sobre ella. Por eso el escalado no es solo una cuestión de lo que puede hacer Layer 2, sino también de lo bien que Layer 1 pueda respaldar esas capas.
Qué significa esto para el usuario común
Para un usuario común, la diferencia entre Layer 1 y Layer 2 puede resultar casi invisible al usar un monedero. Pero precisamente por eso surge margen para errores. Un mismo token puede existir en varias redes, y no todos los exchanges, monederos o aplicaciones tienen por qué ser compatibles con todas ellas.
Antes de transferir fondos, conviene comprobar varios aspectos básicos:
Red correcta: No basta con verificar la dirección del destinatario. Tanto el remitente como el destinatario deben trabajar con la red correcta y compatible. ETH en Ethereum Mainnet y ETH en Layer 2 pueden tener el mismo valor económico, pero técnicamente se encuentran en entornos distintos.
Compatibilidad del exchange o el monedero: No todos los servicios son compatibles con todas las redes Layer 2. Antes de elegir uno o de hacer un depósito, conviene verificar si el exchange o el monedero en cuestión soporta, por ejemplo, Ethereum Mainnet, Arbitrum, Optimism o Base.
Comisiones de transacción: Layer 2 suele reducir el coste de las transacciones habituales, pero las comisiones no son iguales en todas partes y pueden variar según la red, la congestión y el tipo de operación.
Posible bridge: Si los fondos se trasladan entre dos redes distintas, puede ser necesario utilizar un puente blockchain, o bridge. Este añade una capa tecnológica adicional y, con ella, un riesgo añadido. Por eso es importante saber si se está utilizando un método de transferencia oficial o fiable, y qué ocurre técnicamente con los fondos durante el proceso.
Seguridad de la Layer 2 concreta: Antes de usar una red concreta, tiene sentido verificar su arquitectura y los posibles elementos técnicos o de centralización adicionales.
Por eso, para el usuario no es lo más importante únicamente si Layer 2 es más rápida o más barata. Es igual de importante saber en qué red se encuentran los fondos, cómo llegaron hasta allí y cómo pueden volver.
Layer 2 no implica automáticamente la misma seguridad que Layer 1
Layer 2 surge para aprovechar las propiedades del blockchain principal y, al mismo tiempo, ofrecer un funcionamiento más rápido y barato. Pero esto no significa que sea automáticamente tan segura como el propio Layer 1. La seguridad depende de la arquitectura concreta y de qué partes del sistema todavía requieren confianza en otros componentes.
Una Layer 2 concreta puede tener sus propios riesgos, por ejemplo elementos más centralizados, un fallo en un smart contract o un problema al transferir fondos entre redes. El nivel de seguridad depende, por tanto, de cómo esté diseñada técnicamente la solución en cuestión.
Es necesario, por tanto, distinguir entre la seguridad del propio Layer 1 y la seguridad de una implementación concreta de Layer 2. La simple etiqueta de Layer 2 no garantiza el mismo nivel de seguridad que el del blockchain base.
¿Layer 1 o Layer 2?
La elección entre Layer 1 y Layer 2 depende principalmente de lo que necesite el usuario. Para la liquidación final y para trabajar directamente con el blockchain base tiene sentido Layer 1, mientras que para transacciones más frecuentes o el uso de aplicaciones puede resultar más práctico Layer 2. Es importante tener siempre en cuenta también el modelo de seguridad concreto de la solución en cuestión.
Conocemos un principio parecido en el sistema financiero tradicional. Ni siquiera todos los pagos con tarjeta se liquidan de inmediato al nivel más alto entre bancos. Las distintas operaciones se procesan en varias capas y solo posteriormente se liquidan las obligaciones resultantes.
El blockchain avanza gradualmente por un camino parecido: la capa más segura no tiene que hacerlo todo ella sola si existen otras capas encima capaces de gestionar parte del tráfico de forma más eficiente.
Bitcoin y Ethereum utilizan las capas de forma distinta
No todas las soluciones Layer 2 funcionan igual. Lightning Network se centra principalmente en pagos en bitcoin rápidos y baratos, mientras que Ethereum utiliza Layer 2 también como espacio para una gama más amplia de aplicaciones.
En los rollups de Ethereum pueden funcionar exchanges descentralizados, stablecoins, protocolos de préstamo, juegos u otras aplicaciones basadas en smart contracts. Su papel es, por tanto, mucho más amplio que la simple transferencia de valor.
La diferencia radica, por tanto, sobre todo en el propósito y la tecnología: Lightning escala principalmente los pagos en bitcoin, mientras que las Layer 2 de Ethereum crean también espacio para cálculos y aplicaciones descentralizadas completas.
Conclusión
El debate sobre Layer 1 y Layer 2 no es, por tanto, una lucha por decidir qué capa es mejor. Se trata más bien de repartir distintas tareas para que el blockchain pueda crecer sin que cada operación individual tenga que sobrecargar la red base.
Bitcoin y Ethereum muestran dos enfoques distintos. Lightning Network amplía Bitcoin sobre todo para pagos rápidos, mientras que los rollups de Ethereum gestionan transacciones, smart contracts y aplicaciones descentralizadas. En ambos casos es necesario prestar atención no solo a la velocidad y el precio, sino también a los compromisos técnicos y los riesgos concretos.
Por eso, el futuro del blockchain probablemente no se apoyará en una única red que tenga que hacerlo absolutamente todo. Al igual que internet o el sistema financiero tradicional, puede funcionar como una infraestructura de varias capas, donde cada capa resuelve una tarea distinta. La pregunta más importante, por tanto, no es si es mejor Layer 1 o Layer 2, sino qué debe permanecer en la base más segura y qué se puede trasladar a una capa más rápida por encima de ella sin perder la confianza en el resultado final.
Este texto tiene fines exclusivamente informativos y educativos y no constituye asesoramiento de inversión. Los criptoactivos son volátiles y podría perder la totalidad del importe invertido.
Author
Tomáš Bára
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